Antonio Valeriano, el brillante intelectual nahua detrás de una de las primeras tradiciones guadalupanas
Autoras: Elidé Rojas y M. Emilia Zuchelli
En el artículo El Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco vimos cómo nació uno de los proyectos educativos más sorprendentes del siglo XVI, en medio de una sociedad que todavía se estaba reorganizando después de la conquista de México. En sus aulas se encontraron jóvenes indígenas, maestros franciscanos, la tradición intelectual europea y los conocimientos que aún conservaban los pueblos nahuas.1
Entre aquellos estudiantes hubo uno que alcanzó un prestigio excepcional: Antonio Valeriano, originario de Azcapotzalco. Alumno, maestro, latinista, traductor, colaborador de Bernardino de Sahagún y posteriormente gobernante indígena, Valeriano llegó a ser considerado uno de los grandes intelectuales nahuas de su tiempo. Siglos después, su nombre quedaría además estrechamente relacionado con el Nican Mopohua, el célebre relato en náhuatl de las apariciones de la Virgen de Guadalupe.2
Un origen que todavía genera preguntas
Antonio Valeriano nació en Azcapotzalco, probablemente alrededor de 1520-1522. No conocemos con certeza el año de su nacimiento, pero las fuentes coinciden en situarlo en las primeras décadas del siglo XVI. Esto significa que perteneció a una generación muy particular: la de los niños nahuas que crecieron inmediatamente después de la conquista y que vivieron en primera persona la transformación del antiguo mundo indígena en la naciente sociedad novohispana.3
Su origen social, sin embargo, es objeto de discusión. Hernando de Alvarado Tezozómoc, historiador indígena, contemporáneo y además cuñado de Valeriano, afirmó que este “no era noble”, sino zan huey momachtiani, “sólo un gran sabio”. El dato es significativo precisamente por la cercanía de Tezozómoc con Valeriano: su hermana Isabel estaba casada con él.4
Sin embargo, la historiadora María Castañeda de la Paz ha cuestionado esta afirmación. A partir de documentación genealógica, propone que Valeriano pudo haber sido hijo de Francisco de Alvarado Matlaccohuatzin y, por lo tanto, haber pertenecido por nacimiento a un linaje noble. Entre sus argumentos se encuentra una petición de 1620 en la que un nieto de Valeriano identificaba a su bisabuelo como Francisco de Alvarado Matlaccohuatl. Si esta reconstrucción es correcta, Valeriano habría estado emparentado desde su nacimiento con importantes linajes indígenas y su matrimonio con Isabel habría reforzado aún más esa posición.5
Por lo tanto, no es posible afirmar simplemente que Valeriano fuera o no noble. Tenemos el testimonio cercano de Tezozómoc, que lo niega, y una reconstrucción historiográfica moderna que aporta elementos para cuestionarlo. Lo que sí está fuera de discusión es que Valeriano llegó a ocupar una posición extraordinariamente importante dentro de la sociedad indígena de la Nueva España.
Uno de los alumnos más brillantes de Tlatelolco
Siendo todavía muy joven, Valeriano ingresó al Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco. No podemos establecer su edad exacta: Miguel León-Portilla estima que pudo tener alrededor de doce o trece años. Allí recibió una educación excepcional para la época, que incluía gramática, retórica, lógica, aritmética, geometría, astronomía y música, además del estudio de la lengua latina.6
Valeriano destacó rápidamente. Y no conocemos su capacidad intelectual solamente por historiadores posteriores. Las personas que lo conocieron personalmente dejaron testimonios extraordinarios sobre él. Francisco Cervantes de Salazar, humanista y rector de la Real y Pontificia Universidad de México, escribió en 1554 que Valeriano era un maestro indígena “en modo alguno inferior a nuestros maestros”, muy entregado al estudio de la elocuencia.7
Bernardino de Sahagún fue todavía más explícito. Al recordar a los antiguos estudiantes indígenas que colaboraron con él, llamó a Antonio Valeriano “el principal y más sabio”. Sahagún lo incluyó entre sus colaboradores trilingües: hombres capaces de desenvolverse en náhuatl, castellano y latín.8
Su formación fue tan destacada que Valeriano terminó convirtiéndose en maestro del mismo colegio donde había estudiado. Fray Juan de Torquemada cuenta que, después de formarse como latinista, lógico y filósofo, sucedió a sus maestros enseñando gramática durante algunos años. El propio Torquemada reconocería después a Valeriano como su maestro de lengua náhuatl.9
Recuperar la memoria de un mundo
La importancia de Valeriano no terminó en las aulas. Hacia 1558 comenzó a colaborar estrechamente con Bernardino de Sahagún en las investigaciones que terminarían dando origen a una de las obras fundamentales para conocer el México prehispánico: la Historia general de las cosas de Nueva España, asociada hoy con el llamado Códice Florentino.10
El método utilizado por Sahagún resulta especialmente interesante. Los investigadores consultaban a ancianos indígenas conocedores de sus antiguas tradiciones. A partir de sus testimonios los colaboradores indígenas ayudaban a interpretar, ordenar y poner por escrito aquella información. Valeriano se encontraba así en una posición singular: formado en las herramientas intelectuales europeas, participaba al mismo tiempo de un esfuerzo por recuperar y preservar la memoria de sus propios antepasados.11
Esto es importante para comprender posteriormente su posible relación con el relato guadalupano. Valeriano sabía trabajar con testimonios indígenas, tradición oral, antiguos textos y diferentes registros de la lengua náhuatl. No demuestra que haya escrito el Nican Mopohua, pero sí demuestra que poseía precisamente el tipo de preparación intelectual que habría requerido una obra de esas características.12
De intelectual a gobernante
La trayectoria de Valeriano no se limitó al ámbito académico. Antes de gobernar Tenochtitlan ya había desempeñado el cargo de gobernador en su Azcapotzalco natal.13 Un testimonio relacionado con los Cantares Mexicanos lo menciona ocupando ese puesto en 1565.
Posteriormente fue juez-gobernador de San Juan Tenochtitlan. María Castañeda de la Paz sitúa su llegada al cargo en 1573, después de Francisco Jiménez, y el final de su gobierno en 1599. Durante décadas, por lo tanto, Valeriano tuvo que desenvolverse entre las autoridades españolas y la población indígena de la antigua capital mexica.14
Su posición dentro de Tenochtitlan debió ser considerable. El Códice Aubin llegó a representarlo sentado en un asiento con respaldo y portando el xiuhhuitzolli, elementos relacionados con la representación de un tlatoani. Castañeda de la Paz interpreta esta imagen dentro de su reconstrucción de los posibles derechos dinásticos de Valeriano.15
Su conocimiento al servicio de su comunidad
Valeriano también aparece en documentos relacionados con los problemas concretos de los indígenas de Azcapotzalco. En 1561 fue uno de los catorce hombres que suscribieron una extensa carta en latín dirigida al rey Felipe II. En ella solicitaban, entre otras cosas, la restitución de tierras, el respeto de sus sementeras y bosques y la reducción de determinadas cargas de trabajo.
Los firmantes pedían también permiso y ayuda para crear una “casa de las musas”, donde pudieran enseñarse gramática y castellano. León-Portilla considera muy probable que Valeriano fuera el redactor de aquella carta debido a su extraordinario latín y a las referencias a la cultura clásica que aparecen en ella. La atribución, sin embargo, debe entenderse como una conclusión historiográfica y no como una autoría documentalmente firmada por él.
Hay además un detalle particularmente interesante para la historia de Guadalupe. En aquella misma carta de 1561, los dirigentes de Azcapotzalco explicaban que debían aportar trabajadores para diversas construcciones, entre ellas “el templo a la Virgen que vulgarmente se dice Guadalupe”. La referencia demuestra que Valeriano conocía un culto guadalupano ya establecido y las obras de su santuario varias décadas antes de la publicación del Nican Mopohua.
¿Fue Antonio Valeriano el autor del Nican Mopohua?
Esta es la pregunta que ha convertido a Valeriano en una figura fundamental para los estudios guadalupanos.
El Nican Mopohua —“Aquí se relata”— cuenta en náhuatl los encuentros entre Juan Diego y la Virgen María en el Tepeyac. El texto fue publicado en 1649, dentro del Huei tlamahuiçoltica, asociado a Luis Laso de la Vega. Para entonces, Antonio Valeriano llevaba más de cuarenta años muerto.16
Sin embargo, desde hace siglos existe una atribución del relato a Valeriano. Uno de los testimonios más importantes procede de Carlos de Sigüenza y Góngora, intelectual novohispano del siglo XVII. Sigüenza aseguró haber encontrado entre los papeles de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl el manuscrito que también había conocido Luis Becerra Tanco y afirmó que el original en náhuatl estaba escrito de mano de Antonio Valeriano, a quien identificó expresamente como su autor.17
El testimonio de Sigüenza es importante, pero no constituye por sí solo una prueba definitiva de autoría. Es posterior a la muerte de Valeriano y el manuscrito al que hacía referencia debe formar parte de una reconstrucción documental más compleja. Por ello, la autoría del Nican Mopohua continúa siendo una cuestión historiográfica discutida.
Existe, sin embargo, otro argumento a favor de Valeriano: las características del propio texto. Miguel León-Portilla llamó la atención sobre el extraordinario dominio de la tradición literaria nahua que revela el Nican Mopohua. En él aparecen metáforas, paralelismos, difrasismos y formas expresivas características del náhuatl clásico. Valeriano, considerado por Sahagún “el principal y más sabio” de sus estudiantes y reconocido por Torquemada como maestro de náhuatl, poseía precisamente esa formación.18
León-Portilla encontró además paralelos entre el Nican Mopohua y antiguas composiciones nahuas conservadas en los Cantares Mexicanos. El caminante que escucha el canto de aves preciosas, la evocación de la tierra florida y, posteriormente, las flores recogidas y colocadas en el hueco de una tilma encuentran correspondencias en esa tradición poética. Para León-Portilla, estos elementos muestran que el autor del relato no solamente hablaba náhuatl: conocía profundamente su universo literario y simbólico.
Por estas razones, León-Portilla consideró que existían suficientes elementos para atribuir el Nican Mopohua a Antonio Valeriano. En este punto coincidió con Edmundo O’Gorman, quien calificó como la conjetura “más plausible y segura” que Valeriano hubiera compuesto el relato hacia 1556, aunque León-Portilla no necesariamente aceptó esa fecha exacta.
Por lo tanto, no podemos afirmar como un hecho definitivamente probado que Antonio Valeriano escribió el Nican Mopohua. Pero tampoco sería exacto reducir la atribución a una tradición tardía sin fundamento. Sabemos que Valeriano poseía las capacidades lingüísticas y literarias necesarias; sabemos que conocía el mundo en el que se desarrollaba el culto guadalupano; y sabemos que en el siglo XVII Sigüenza y Góngora afirmó haber conocido un manuscrito que atribuía directamente a él.19
Un hombre entre dos mundos
Hasta los últimos años de su vida, Valeriano continuó trabajando con las lenguas. Fray Juan Bautista lo recordaba como uno de los mejores latinistas y retóricos que habían salido de Tlatelolco y contaba que recurría a él para resolver dudas sobre la etimología y el significado de palabras nahuas. Incluso anciano, decía, Valeriano podía hablar latín improvisadamente con extraordinaria propiedad y elegancia.
Conservamos incluso una de las últimas cartas que escribió. En ella, ya anciano, Valeriano reflexionaba sobre las dificultades de la traducción: algunas palabras tenían tantas acepciones que dudaba acerca de cuál expresaba mejor el sentido del original. Después se disculpaba por su escritura: sus manos temblaban, sus ojos se oscurecían y sus oídos comenzaban a cerrarse.
Antonio Valeriano murió en agosto de 1605.20 Torquemada, que había sido su discípulo, estuvo presente en su muerte y recordó que Valeriano le dejó algunos de sus trabajos. Su entierro se realizó en el convento de San Francisco, con la presencia de numerosos indígenas y españoles; los religiosos recibieron su cuerpo y lo llevaron hasta su sepultura. Era el último reconocimiento a un hombre que durante décadas había sido maestro, traductor, intelectual y gobernante.
La importancia de Antonio Valeriano para la historia de Guadalupe no depende únicamente de que algún día pueda demostrarse definitivamente que fue el autor del Nican Mopohua. Su vida permite comprender cómo podía transmitirse una historia en el México del siglo XVI: desde la memoria y la tradición oral indígena hacia una lengua náhuatl escrita con extraordinaria riqueza literaria, en un mundo donde las culturas nahua y cristiana estaban aprendiendo a expresarse una frente a la otra. Valeriano estuvo precisamente en ese cruce de caminos.21
Por eso, independientemente del desenlace del debate sobre la autoría, Antonio Valeriano ocupa un lugar fundamental en la historia intelectual de la Nueva España y en el estudio de las primeras tradiciones guadalupanas. Como escribió León-Portilla al concluir su estudio, gracias a hombres como él se conservaron antiguas composiciones nahuas y pudieron realizarse investigaciones como las de Sahagún. Su legado permanece en aquellos textos que hicieron posible que una parte de la memoria indígena del siglo XVI llegara hasta nosotros.
FUENTES
- PDF del Capítulo IX Antonio Valeriano de Azcapotzalco: Un filólogo nahua del siglo XVI, en el libro Obras de Miguel León-Portilla (Tomo IV, pp. 163–182); publicado en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / El Colegio Nacional. Sitio Web: https://www.gaceta.unam.mx/ ↩︎
- [Fuentes: Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España; Miguel León-Portilla, Antonio Valeriano de Azcapotzalco; Jerzy Achmatowicz, Antonio Valeriano ¿autor del Nican Mopohua?.]
Artículo Nican mopohua, publicado en la página Wikipedia. Sitio web: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada ↩︎ - PDF del Capítulo IX Antonio Valeriano de Azcapotzalco: Un filólogo nahua del siglo XVI, en el libro Obras de Miguel León-Portilla (Tomo IV, pp. 163–182); publicado en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / El Colegio Nacional. Sitio Web: https://www.gaceta.unam.mx/ ↩︎
- Hernando de Alvarado Tezozómoc, Crónica Mexicáyotl, citado por Miguel León-Portilla en el PDF del Capítulo IX Antonio Valeriano de Azcapotzalco: Un filólogo nahua del siglo XVI, en el libro Obras de Miguel León-Portilla (Tomo IV, pp. 163–182); publicado en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / El Colegio Nacional. Sitio Web: https://www.gaceta.unam.mx/ ↩︎
- María Castañeda de la Paz, Historia de una casa real. Origen y ocaso del linaje gobernante en México-Tenochtitlan, apartados 26-29. Publicado en la página Open Edition Journals en Accueil > Rubriques > Débats > 2011 > La nobleza india del centro de Mé… > Historia de una casa real. Origen… Sitio Web: https://journals.openedition.org/ ↩︎
- PDF del Capítulo IX Antonio Valeriano de Azcapotzalco: Un filólogo nahua del siglo XVI, en el libro Obras de Miguel León-Portilla (Tomo IV, pp. 163–182); publicado en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / El Colegio Nacional. Sitio Web: https://www.gaceta.unam.mx/ ↩︎
- Francisco Cervantes de Salazar, Dialogi (1554), citado por Miguel León-Portilla en el PDF del Capítulo IX Antonio Valeriano de Azcapotzalco: Un filólogo nahua del siglo XVI, en el libro Obras de Miguel León-Portilla (Tomo IV, pp. 163–182); publicado en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / El Colegio Nacional. Sitio Web: https://www.gaceta.unam.mx/ ↩︎
- Bernardino de Sahagún. «Historia general de las cosas de Nueva España, segundo libro». Publicado en la página Internet Archive. Sitio Web: https://web.archive.org/ ↩︎
- Juan de Torquemada, Monarquía indiana, citado por Miguel León-Portilla en el PDF del Capítulo IX Antonio Valeriano de Azcapotzalco: Un filólogo nahua del siglo XVI, en el libro Obras de Miguel León-Portilla (Tomo IV, pp. 163–182); publicado en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / El Colegio Nacional. Sitio Web: https://www.gaceta.unam.mx/ ↩︎
- PDF del Capítulo IX Antonio Valeriano de Azcapotzalco: Un filólogo nahua del siglo XVI, en el libro Obras de Miguel León-Portilla (Tomo IV, pp. 163–182); publicado en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / El Colegio Nacional. Sitio Web: https://www.gaceta.unam.mx/ ↩︎
- [Fuentes: Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España; Miguel León-Portilla, Antonio Valeriano de Azcapotzalco.] ↩︎
- PDF del Capítulo IX Antonio Valeriano de Azcapotzalco: Un filólogo nahua del siglo XVI, en el libro Obras de Miguel León-Portilla (Tomo IV, pp. 163–182); publicado en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / El Colegio Nacional. Sitio Web: https://www.gaceta.unam.mx/ ↩︎
- Antonio Valeriano información publicada en la página Wikipedia. Sitio web: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada ↩︎
- María Castañeda de la Paz, Historia de una casa real. Origen y ocaso del linaje gobernante en México-Tenochtitlan, apartado 25. Publicado en la página Open Edition Journals en Accueil > Rubriques > Débats > 2011 > La nobleza india del centro de Mé… > Historia de una casa real. Origen… Sitio Web: https://journals.openedition.org/ ↩︎
- María Castañeda de la Paz, Historia de una casa real. Origen y ocaso del linaje gobernante en México-Tenochtitlan, apartado 28. Publicado en la página Open Edition Journals en Accueil > Rubriques > Débats > 2011 > La nobleza india del centro de Mé… > Historia de una casa real. Origen… Sitio Web: https://journals.openedition.org/ ↩︎
- Jerzy Achmatowicz, Antonio Valeriano ¿autor del Nican Mopohua?. Publicado en la página de Internet Archive. Sitio Web: https://web.archive.org/ ↩︎
- Carlos de Sigüenza y Góngora, testimonio reproducido por Jerzy Achmatowicz en Antonio Valeriano ¿autor del Nican Mopohua?. Publicado en la página de Internet Archive. Sitio Web: https://web.archive.org/ ↩︎
- [Fuentes: Miguel León-Portilla, Tonantzin Guadalupe; Jerzy Achmatowicz, Antonio Valeriano ¿autor del Nican Mopohua?.] ↩︎
- [Fuentes: Miguel León-Portilla; Jerzy Achmatowicz; Carlos de Sigüenza y Góngora.] ↩︎
- Artículo Antonio Valeriano, publicado en la página Hispanopedia. Sitio web: https://es.hispanopedia.com/wiki/Inicio ↩︎
- [Fuentes: Miguel León-Portilla, Antonio Valeriano de Azcapotzalco; Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España.] ↩︎

