La Corredención Mariana: La Esencial Colaboración de María en la Redención
Por: Elidé Marisel Rojas
El término “Corredentora” es un concepto teológico que busca expresar la participación de la Virgen María en la obra salvífica de Jesucristo (Giménez, 2017, p. 119). Es fundamental comprender que esta colaboración es siempre subordinada y no equiparable a la de Cristo, el único Redentor.
Agustín Giménez (2017) aclara que el título de “Redentor” pertenece exclusivamente a Jesucristo, quien, al ser Dios y hombre, realizó la salvación a través de su pasión, muerte y resurrección (p. 121).
Por otro lado, la “Corredentora” se refiere a un “modo especial de colaborar con el redentor en su acción salvífica” (Giménez, 2017, p. 122). La participación de María es considerada única por varias razones:
- Necesidad para la Encarnación: Su “hágase en mí” (Lc 1:38) fue crucial, ya que “toda la carne y sangre humana del redentor procede de María” (Giménez, 2017, p. 122), haciendo posible que Dios se hiciera hombre para redimirnos.
- Libre de Pecado: Al estar “llena de gracia” y sin pecado, María era la única capaz de colaborar plenamente en la victoria sobre el pecado (Giménez, 2017, p. 122).
- Unión al Misterio Pascual: Su participación se extiende al sufrimiento en la Pasión de Cristo, donde su dolor materno se unió “esencialmente” al sacrificio de su Hijo (Giménez, 2017, p. 123), así como a la Resurrección y Pentecostés.
- Perfección de la Ofrenda: Al ofrecer a su Hijo y ser la primera en acoger plenamente la Redención, María “colabora en hacer perfecta la ofrenda de Jesucristo” (Giménez, 2017, p. 124)
FUENTE
Giménez, A. (2017). María Corredentora: Explicación y conveniencia de su proclamación dogmática. En Ecce Mater Tua (pp. 119–132). Universidad Eclesiástica San Dámaso.

