La historia de Juan Bernardino.
Juan Bernardino
Juan Bernardino fue un indígena del centro de México, conocido principalmente por ser el tío de Juan Diego Cuauhtlatoatzin y por su participación en el relato de las apariciones de la Virgen de Guadalupe de diciembre de 1531.
Gran parte de lo que conocemos sobre él procede de las fuentes guadalupanas, principalmente el Nican Mopohua y el Nican Motecpana. Por eso, algunos aspectos de su vida pertenecen específicamente a la tradición guadalupana y no pueden reconstruirse con la misma certeza documental que la vida de personajes de los que se conservan registros contemporáneos más abundantes.
Sus primeros años
No se conoce con certeza la fecha exacta de nacimiento de Juan Bernardino. Sin embargo, el Nican Motecpana afirma que tenía 86 años cuando murió en 1544. Si se acepta ese dato, habría nacido aproximadamente hacia 1458.
Esto significa que Juan Bernardino pertenecía a una generación que había vivido la mayor parte de su vida dentro del mundo indígena anterior a la conquista española. Cuando cayó México-Tenochtitlan en 1521, habría tenido alrededor de 63 años.
Posteriormente se convirtió al cristianismo. Según la explicación del P. Eduardo Chávez, en 1524 fue bautizado junto con su sobrino Juan Diego y María Lucía, esposa de Juan Diego. En ese momento habría recibido su nombre cristiano, Juan Bernardino.
Juan Bernardino como anciano indígena
Eduardo Chávez destaca que Juan Bernardino no debe entenderse únicamente como «el tío de Juan Diego».
Su condición de anciano era significativa dentro de la cultura indígena. Según esta interpretación, el anciano representaba las raíces del pueblo, la sabiduría, la experiencia, la orientación y la transmisión de la tradición.
Por eso, Chávez interpreta simbólicamente a Juan Bernardino como representante de la memoria, las raíces y la identidad del pueblo indígena.
Esta interpretación adquiere importancia cuando se considera la enfermedad que padeció durante los acontecimientos guadalupanos: la enfermedad del anciano puede ser entendida también como una imagen de la profunda crisis que atravesaban los indígenas después de la conquista.
Su vida con Juan Diego
Juan Bernardino vivía en Tulpetlac y mantenía una relación cercana con su sobrino Juan Diego.
María Lucía, esposa de Juan Diego, habría muerto en 1529, dos años antes de las apariciones guadalupanas.
Para 1531, Juan Diego y Juan Bernardino vivían juntos en Tulpetlac. Juan Bernardino era ya un hombre anciano.
La enfermedad de Juan Bernardino
Durante los acontecimientos guadalupanos de diciembre de 1531, Juan Bernardino enfermó gravemente.
Según el Nican Mopohua, su situación llegó a ser tan grave que Juan Diego salió de su casa para buscar un sacerdote que pudiera confesarlo y prepararlo para morir.
Esta enfermedad es fundamental para comprender lo sucedido el 12 de diciembre.
Juan Diego estaba preocupado por su tío y necesitaba llegar cuanto antes hasta Tlatelolco para buscar al sacerdote. Por ese motivo intentó tomar otro camino para evitar encontrarse nuevamente con la Virgen en el Tepeyac.
Sin embargo, según el relato, la Virgen salió a su encuentro y le comunicó que no debía preocuparse porque su tío ya estaba sano.
La aparición a Juan Bernardino
Mientras se desarrollaban estos acontecimientos, el Nican Mopohua relata que la Virgen también se apareció directamente a Juan Bernardino.
Cuando Juan Diego regresó a su casa encontró a su tío recuperado.
Juan Bernardino explicó que había sido sanado precisamente en aquel momento y que había visto a la misma Señora que se había aparecido a su sobrino.
Por lo tanto, dentro del Nican Mopohua, Juan Bernardino no es solamente el enfermo cuya situación provoca que Juan Diego cambie de camino: se convierte también en testigo directo del acontecimiento guadalupano.
Juan Bernardino y el nombre Santa María de Guadalupe
Uno de los aspectos más importantes de Juan Bernardino dentro del relato aparece en los números 203-209 del Nican Mopohua.
Según el texto, la Virgen le pidió que comunicara al obispo lo que había visto, cómo había sido sanado y el nombre con el cual debía ser conocida su imagen: Santa María de Guadalupe.
De esta manera, dentro del Nican Mopohua, el nombre de Guadalupe es comunicado a través de Juan Bernardino.
Después de estos acontecimientos, Juan Bernardino fue llevado ante el obispo Juan de Zumárraga para contar lo sucedido y dar testimonio. El Nican Mopohua señala que Juan Bernardino y Juan Diego permanecieron hospedados durante algunos días en la casa del obispo.
Su vida después de las apariciones
El Nican Mopohua termina su relato sin proporcionar demasiados detalles sobre los últimos años de Juan Bernardino. Para conocer esta parte de su vida es necesario recurrir principalmente al Nican Motecpana.
Este documento complementa el Nican Mopohua proporcionando información adicional sobre Juan Diego, María Lucía y Juan Bernardino.
Según el Nican Motecpana, después de las apariciones Juan Diego decidió trasladarse a una pequeña casa situada junto a la ermita del Tepeyac para dedicarse al servicio del santuario.
Juan Diego dejó entonces su casa y sus tierras a su tío Juan Bernardino.
Juan Bernardino habría continuado viviendo aproximadamente trece años después de los acontecimientos de 1531.
Muerte de Juan Bernardino
En 1544 una epidemia afectó gravemente la región.
Según el Nican Motecpana, Juan Bernardino enfermó durante esta epidemia. El documento relata que, cuando se encontraba grave, recibió nuevamente el consuelo de la Virgen.
Juan Bernardino murió el 15 de mayo de 1544.
El Nican Motecpana afirma que tenía 86 años al momento de morir. Si este dato es correcto, habría nacido aproximadamente en 1458 y tendría unos 73 años cuando ocurrieron las apariciones de 1531.
Después de su muerte, su cuerpo fue llevado al Tepeyac y sepultado dentro del templo dedicado a la Virgen de Guadalupe.
Importancia de Juan Bernardino
Juan Bernardino ocupa un lugar particular dentro de la tradición guadalupana.
No fue solamente el tío enfermo de Juan Diego. Dentro del relato, representa a un anciano indígena que había vivido gran parte de su vida dentro del mundo prehispánico, posteriormente abrazó el cristianismo y terminó convirtiéndose también en testigo de los acontecimientos guadalupanos.
Su participación resulta especialmente importante por tres motivos: su enfermedad desencadena una parte fundamental de los acontecimientos del 12 de diciembre; según el Nican Mopohua, él mismo experimenta una aparición y su curación; y es a él a quien se comunica el nombre «Santa María de Guadalupe», que posteriormente transmite ante el obispo.
Desde la interpretación propuesta por Eduardo Chávez, su condición de anciano añade además un significado simbólico: Juan Bernardino representa las raíces, la sabiduría, la tradición y la identidad del pueblo indígena. Su enfermedad y posterior curación pueden interpretarse, dentro de esta lectura teológica y cultural, en relación con la situación que atravesaba el propio pueblo indígena después de la conquista.
Fuentes:
- Artículo «Documentos Mestizos sobre las apariciones», publicado en la página «ACI Prensa».
- Video «El anciano JUAN BERNARDINO», publicado en el canal «Instituto Superior de Estudios Guadalupanos ISEG».
- Documento «Texto castellano del Nican Mopohua – Primo Feliciano Velázquez», publicado en la página «Sociedad Genealógica y de Historia Familiar de México».
- Documento «Texto castellano del Nican Mopohua – Mario Rojas», publicado en la página «Sociedad Genealógica y de Historia Familiar de México».
- Artículo «Documentos Históricos» publicado en la página «Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe».
- Artículo «¿Por qué la Virgen de Guadalupe se llama así?», publicado en la página «Desde la Fe».
- Estudio académico «Notas sobre la elaboración del Nican Mopohua», publicado por el «Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)».

